mayo 28, 2024

Comienza esta segunda vuelta en casa contra Morón, rival duro pero muy motivador.

Damex Udea pone el contador a cero en la segunda vuelta, final de año, sí, pero comienzo de su particular carrera hacia la permanencia en esta categoría, que cuando llegue será celebrado como si de un ascenso se tratase. Así son las cosas, hay que tener como guía a Darwin y si las circunstancias no acompañan prácticamente en nada, pues uno se adecúa a la nueva situación, y sobrevive.

Y en esta línea hay que decir que los últimos movimientos son los correctos; los dos fichajes realizados en el pasado mes no han podido tener más y mejor repercusión. Sami Eleraky está supliendo la ausencia de Riley Hayes y creciendo en la pista cuarto a cuarto, aporta confianza en su lucha y no es nada timorato en su ataque al aro, y eso gusta mucho a la afición, un mate inapelable es una fórmula casi infalible para meter a la grada en los partidos.

Y qué decir de Berni, que pareciese que lleva dos años en la plantilla a juzgar por su determinación a la hora de pedir el balón, de hacer ayudas defensivas o de imprimir carácter al quinteto, hay que darle la enhorabuena a la directiva/responsable de los fichajes porque una reacción así no es sencilla.

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Morón llega en una cómoda cuarta posición y con 8 victorias, 3 de ellas fueras de su territorio, lo que le coloca como un visitante muy peleón y con muchas armas para arrancar la victoria. Además, estos desplazamientos “cortos” suelen significar que la expedición cuente con más aficionados de lo habitual en los partidos fuera de casa, y los aficionados de Morón son de los que animan como mucho fervor, seguro que se les oirá en el Dr. Juan Carlos Mateo.

Más allá de los atractivos esperados por la afición, como la vuelta de Javi Marín (no se puede negar que se le echa de menos), o de que Cecilia se enfrente contra el equipo donde ha militado casi toda su carrera, el verdadero plato fuerte tiene que ser Nicolas Pavrette y su duelo contra quién Miki Ortega decida que tiene el regalito de defenderle: desde su llegada los números que presenta son algo así como 19 puntos, 10 rebotes, 2 tapones y con % cercanos el 60, un pívot con esos números te garantiza un 30% de la victoria al inicio del partido, así que habrá que ponerse las pilas y hacer buenas ayudas en defensa.

Todo esto no significa, para nada, que esta sea la única arma de Morón, no en vano tienen otros dos jugadores entre los mejores anotadores de toda la liga, ambos rondando los 15 puntos, algo así como un Big Three al más puro estilo de los Heat de principios de los 2010.

Por la parte udeísta necesitamos las ganas, porque el talento le sobra, de Javier Balastegui y que Jere Vucica esté con ese punto de calma que le hace subir un par de niveles en su juego. Con eso y metiendo algún que otro triple, la victoria podría quedarse y ver el principio de año con una felicidad que no esperábamos hace dos meses.

Fotografía del autor

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