El Hestia Menorca necesita a Bintaufa
Foto: Hestia Menorca
Después de hacer, posiblemente, el peor partido de toda la temporada, el Hestia Menorca quiere finiquitar de una vez por todas esta mala racha de resultados y de sensaciones. Este sábado volverá a Bintaufa después de jugar seis de los últimos siete partidos a domicilio, y lo hará contra uno de los equipos más en forma de la competición y rival directo en la lucha por los playoffs: el Alimerka Oviedo.
Un equipo irreconocible
El Hestia Menorca tiene que cambiar algo. Y lo debe hacer inmediatamente. Las sensaciones de los últimos 4 partidos de la era ‘post McFadden’ no hacen más que alimentar dudas, y más después del partido en Zamora.
Este equipo siempre se ha caracterizado por dar la cara, por tener la capacidad de trabajar y alzarse ante cualquier adversidad. Y lo vivido en Zamora fue algo realmente preocupante. Los jugadores estaban sin ánimo, sin energía, con desgana y sin motivación. Y los números no engañan. A los menorquines no les entró nada, llevaban26 puntos al descanso y la sensación era de impotencia. De un equipo con calidad, pero que ahora mismo está en un bucle del cual no es capaz de salir. El equipo acabó con un alarmante 20 de 70 en tiros de campo, un escalofriante 29%, algo nunca vivido. Lobo cuajó un 0 de 6, Zurbriggen un 2 de 13, Sola un 2 de 8, Schott 0 puntos y otra actuación dantesca, Wembi 1 punto…
Y así llegan las rachas negativas. Menorca aún tiene muy presente el calvario vivido la pasada temporada en la segunda vuelta, cuando el equipo perdió 11 de sus últimos 13 partidos. Fueron meses especialmente duros, que terminaron por desanimar a una afición golpeada, hasta el punto de que en el último encuentro en Bintaufa, frente al San Pablo Burgos, con tanto en juego, el pabellón presentó un aspecto desolador. Eso es precisamente lo que no puede repetirse. Las buenas sensaciones deben regresar inmediatamente, antes de que sea demasiado tarde y la afición vuelva a desconectarse. A este equipo no le puede faltar orgullo, yeso pasó el pasado sábado en Zamora en gran parte del encuentro.
Después de tres cuartos pésimos, el equipo reaccionó de la mano de Littleson, pasando de perder por 16 puntos a colocarse a solo 1 a falta de 5 minutos, pero faltó el remate final. Después de sacar el orgullo que había faltado hasta el momento, el equipo insular volvió a fallar en momentos clave, ya que tuvo la oportunidad de ponerse por encima, pero sus lanzamientos no entraron. El equipo debe resarcirse, y no hay mejor momento que este sábado, frente a la afición y ante un equipo en plena racha.
Jugadores fundamentales como Zurbriggen, a quien se le vio muy apático, con pasotismo y sin su ‘chispa’ habitual, deben volver a resurgir. Otro tema es el de Jalen Cone, quien ya parece irrecuperable. Su actuación fue otro auténtico despropósito, perdiendo infinidad de balones, sin capacidad de defender, sin acierto y totalmente desubicado. El tiempo se le agota a un Cone que ha pasado del paraíso al infierno en cuestión de meses.
Lanzados
Ya que el Hestia Menorca es especialista en revivir a equipos con malas dinámicas como Fuenlabrada, Movistar Estudiantes y Zamora, los cuales llevaban entre 3 y 4 derrotas consecutivas hasta que se enfrentaron a los de Javi Zamora, ahora el equipo menorquín podría cambiar la situación y acabar con la buena dinámica de Alimerka Oviedo.
Los asturianos llevan 5 victorias consecutivas y, al contrario del Hestia Menorca, las sensaciones no pueden ser mejores. Los de Javi Rodríguez llegan lanzados, dando una ‘masterclass’ de baloncesto a sus competidores y alzándose como un firme candidato a los playoff. Los ovetenses vienen de arrasar a un Fibwi Palma en caída libre (69-95), con un Parham estelar. Y es que la parcela exterior de Alimerka Oviedo es su principal arma.
El trío formado por Greg Parham II, Marques Townes y Raúl Lobaco es uno de los perímetros exteriores más temidos de toda la categoría, del mismo nivel que los menorquines Zurbriggen, Littleson y Lobo. Townes es el tercer máximo valorado de toda la categoría con 18 créditos, 16,1 puntos por partido, 5,1 rebotes y 4 asistencias. El ex ACB es la principal referencia de un equipo que juega para el dominicano, absorbiendo mucho balón, con gran capacidad para penetrar, pero también para lanzar desde los 6,75, llegando al 40%, aunque no es su principal baza.
El base ha emergido como una figura esencial y su participación será clave. El dominicano se ausentó del último partido frente a Fibwi Palma por precaución por un fuerte golpe, y el jugador estaba pendiente de evolución. Todo apunta que estará en Bintaufa, ya que su ausencia podría ser determinante. No obstante, Greg Parham II sustituyó de maravilla a Townes en su último encuentro, yéndose hasta los 31 puntos y 34 de valoración. El escolta (13,2 puntos de media) es una máquina de anotar si le empiezan a entrar los lanzamientos, y cuando se pone con el mono de trabajo, no hay quien lo pare. Del mismo modo pasa con Raúl Lobaco. Puro tirador anotador. Especialista desde los 6,75 capaz de meter hasta 6 triples en un encuentro. Si también tiene el día, este trío es imparable.
Además, su juego interior va progresando partido a partido, al contrario de lo que le pasa al Hestia Menorca. Alonso Faure cada vez se hace más grande y sus actuaciones empiezan a ser importantes, dominando el aro y los rebotes (7,6 puntos y 9,1 de valoración). Junto a él, Robert Cosialls también está con la flechita para arriba, y en el aspecto defensivo es una pieza importantísima para Javi Rodríguez, siendo también un gran reboteador.
Difícil papeleta tiene el Hestia Menorca este sábado para revertir su situación, pero todo cambia en Bintaufa. A pesar de las malas sensaciones, el equipo menorquín se viene muy arriba en casa, y desde el pasado mes de diciembre los menorquines no conocen la derrota. Partido de poder a poder entre dos equipos que deberían jugar los playoff, y este sábado puede ser crucial para tomar un camino u otro para conseguir los objetivos.
PERE FLORIT
Foto: Hestia Menorca

