La permanencia está más cerca

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Foto: Instagram Hiopos Lleida

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Hiopos Lleida

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Surne Bilbao

Hiopos Lleida

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Surne Bilbao

  • Q1
    25- 26
  • Q2
    29- 22
  • Q3
    15- 19
  • Q4
    21- 14

Hay victorias que valen dos puntos y otras que pesan como una promesa cumplida. La del Hiopos Lleida ante el Surne Bilbao Basket pertenece a esa segunda categoría. No solo por el 90-81 final, ni por la undécima victoria de la temporada, sino porque Barris Nord volvió a convertirse en ese refugio donde el equipo de Gerard Encuentra se agarra a la Liga Endesa con las dos manos.

Con las derrotas de los rivales directos ya conocidas, el ambiente en los aledaños del pabellón tenía aroma de fiesta mayor. Se respiraba esa mezcla de ilusión y nerviosismo propia de las tardes importantes. El público sabía que el partido podía significar un paso de gigante hacia la salvación. Y el equipo respondió con la determinación de quien entiende que el momento de golpear es ahora.

Un intercambio de golpes con acento leridano

El Lleida salió como un vendaval. Dos contragolpes consecutivos encendieron la grada y colocaron un rápido 5-0 que hizo rugir a Barris Nord. Pero el Bilbao Basket, todavía con el brillo europeo en la mirada, reaccionó con la serenidad de los equipos maduros.

La segunda unidad vasca cambió el ritmo del encuentro y, con un parcial de 2-10, obligó a Gerard Encuentra a detener el partido. El técnico leridano pidió calma, y sus jugadores respondieron con tres triples consecutivos que devolvieron la iniciativa a los locales.

Fue un primer cuarto de espadas en alto, un combate sin tregua, con intercambio constante de canastas y golpes de respuesta inmediata. Al final, el conjunto de Jaume Ponsarnau aprovechó mejor la última posesión y cerró el parcial con un ajustado 25-26.

En el segundo cuarto, el Lleida volvió a golpear primero. Un parcial de 5-0 obligó a Ponsarnau a parar el partido, consciente de que los leridanos estaban encontrando el ritmo ideal. James Batemon comenzaba a carburar, Oriol Paulí ponía el talento y la pausa, y Atoumane Diagne imponía su físico cerca del aro.

El conjunto ilerdense llegó a dominar por nueve puntos, pero, cuando parecía que podía marcharse con una renta más amplia, un error impropio de categoría minibasket permitió dos canastas consecutivas de Martin Krampelj. El descanso llegó con un 54-48 que dejaba la sensación de que el Lleida había sido superior, aunque todavía no había rematado la faena.

El último cuarto deja de ser una condena

Tras el descanso, el partido entró en ese territorio incómodo en el que cada posesión pesa más que la anterior. El Bilbao Basket vivía siempre al acecho, como si estuviera esperando el momento exacto para asestar el zarpazo. El tercer cuarto terminó con un inquietante 69-67, y los fantasmas del pasado sobrevolaron el pabellón. Demasiadas veces esta temporada, el Lleida había llegado vivo al último acto para ver cómo el partido se le escapaba entre los dedos. Y, de hecho, el conjunto vasco se puso por delante (71-73) al inicio del cuarto definitivo.

Pero esta vez la historia fue distinta. Los de Gerard Encuentra no se descompusieron. Mantuvieron la calma, endurecieron la defensa y encontraron en la experiencia de Paulí y el talento de Batemon el camino hacia la victoria. A ellos se sumaron la inteligencia de Krutwig, el trabajo silencioso de Ejim y la energía contagiosa de toda una plantilla que cree en lo que hace.

Cinco ataques consecutivos sin acierto pusieron a prueba los nervios de ambos equipos. Nadie acertaba. A los dos les temblaba el pulso. Hasta que el Lleida encontró la serenidad que distingue a los equipos maduros. Un triple de Caleb Agada y varias defensas de enorme mérito abrieron la brecha definitiva. A falta de 1:37, la ventaja alcanzó los diez puntos y Barris Nord explotó como una caldera a presión.

James Batemon lideró con 20 puntos, mientras Oriol Paulí volvió a demostrar que en los días importantes siempre aparece. Pero más allá de los números, la victoria fue una obra coral, un ejercicio de resistencia y madurez. El 90-81 final prolonga la racha de tres victorias consecutivas en casa y acerca al Hiopos Lleida al objetivo de la permanencia. La maldición del último cuarto, tantas veces cruel, quedó enterrada bajo el rugido de Barris Nord.

Y en Lleida, a falta de pocas jornadas para el final, ya no solo se sueña con salvarse. Se empieza a creer.

Rueda de prensa de Jaume Ponsarnau y Gerard Encuentra :

Ficha técnica:

90. Hiopos Lleida (25+29+15+21): García (3), Agada (9), Paulí (9), Ejim (7), Diagne (11) -cinc inicial-; Batemon (20), Walden (-), Goloman (-), Rodríguez (3), Sanz (10), Jiménez (6) y Krutwig (12).

81. Surne Bilbao (26+22+19+14): Frey (2), Hilliard (10), Normantas (3), Petrasek (10), Hlinason (10) -cinco inicial-; Jaworski (10), Krampelj (11), Bagayoko (3), Pantzar (18) y Font (4).

Árbitros: Carlos Peruga, Alberto Sánchez y Esperanza Mendoza. Eliminaron por cinco faltas personales al jugador visitante Krampelj (min. 39).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 30 de la Liga Endesa celebrado en el Espai Fruita Barris Nord de Lleida ante 5.722 espectadores.

Autor: José Manuel Gómez

Foto: Instagram Hiopos Lleida 

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