Celebrar la permanencia
'X' Hiopos Lleida
El baloncesto pocas veces concede treguas. La Liga Endesa tampoco. Pero hay días en los que el peso desaparece de los hombros y el juego vuelve a parecerse a aquello que enamora a una ciudad. El Hiopos Lleida recibe este domingo al MoraBanc Andorra en un Barris Nord que vivirá una mañana especial: la de un equipo que ya puede mirar al horizonte con la tranquilidad de quien ha cumplido el objetivo.
La permanencia ya está sellada. Y no de cualquier manera. El conjunto de Gerard Encuentra ha conseguido asegurar la salvación con dos jornadas de margen, un mérito enorme para un club recién asentado en la categoría y que ha tenido que competir muchas veces desde la resistencia.
El técnico leridano no escondía su satisfacción durante la previa: “Es un éxito espectacular”. Y lo es. Porque este Hiopos Lleida no solo ha sobrevivido en la ACB. Ha construido identidad, carácter y una fortaleza emocional que ha convertido el Barris Nord en uno de los escenarios más incómodos de la competición.
Jugar sin la soga al cuello
La victoria agónica ante el Dreamland Gran Canaria cambió el paisaje emocional del equipo. Aquel triple imposible de James Batemon no solo valió un triunfo. Liberó al vestuario de semanas de tensión constante. Ahora, el reto es diferente. Encuentra quiere competir hasta el final. Sin relajaciones. Sin regalos. “Nuestra obligación es intentar hacer el mejor partido posible”, avisó el técnico, dejando claro que el equipo no piensa bajar la intensidad pese a haber hecho ya los deberes. El ambiente será distinto. Menos ansiedad. Más celebración. Más baloncesto. Y ahí puede aparecer una versión todavía más fluida del Hiopos Lleida.
El duelo ante el MoraBanc Andorra será también la última cita de la temporada en el Barris Nord. Un detalle nada menor. Porque esta permanencia se ha construido desde casa. Desde los días de resistencia ante Barça, Bilbao Basket o Gran Canaria. Desde una grada que ha empujado incluso cuando todo parecía derrumbarse. Por eso el partido tiene algo de homenaje colectivo. A la afición. Al equipo. Y a una temporada que ha dejado cicatrices, pero también orgullo.
Encuentra abre la puerta a las rotaciones
Con la presión clasificatoria reducida, el técnico podría ampliar la rotación y ofrecer protagonismo a jugadores menos habituales. Adrià Rodríguez apunta a tener más presencia, igual que algunas piezas que han vivido a la sombra durante buena parte del curso.
Pero Gerard Encuentra dejó una frase que define perfectamente el espíritu competitivo del grupo: “No regalaré minutos”. Quien juegue deberá ganárselo. Porque aunque el objetivo esté conseguido, el vestuario quiere cerrar el curso en casa dejando una última imagen reconocible: intensidad, compromiso y ambición. Además, el cuerpo técnico aprovechará para gestionar físicamente a varios jugadores tocados tras semanas de enorme desgaste competitivo.
El MoraBanc Andorra llega a Lleida en una situación delicada en la clasificación, pero mostrando un nivel competitivo mucho más alto en las últimas jornadas. Los andorranos han ganado dos de sus últimos cuatro partidos y vienen de caer por detalles mínimos ante el Recoletas Salud San Pablo Burgos (83-85). Antes habían conquistado pistas complicadas como la de La Laguna Tenerife. Es un equipo irregular, sí, pero tremendamente peligroso cuando encuentra ritmo ofensivo. Ahí aparecen nombres como Kyle Kuric, Stan Okoye, Shannon Evans o Pustovyi, capaces de romper partidos desde el perímetro con muy pocos espacios.
Encuentra fue muy claro en la previa: la defensa marcará el encuentro. El Hiopos Lleida necesitará volver a esa identidad agresiva que le permitió secar al Dreamland Gran Canaria durante buena parte del último partido y dominar anteriormente a equipos como Barça o Bilbao Basket.
El MoraBanc vive mucho del acierto exterior. Su 36,43% en triples es uno de los mejores registros de la competición. Si los visitantes entran en dinámica ofensiva, el partido puede convertirse en un intercambio peligroso. Lleida sigue siendo uno de los mejores equipos de la liga en rebote defensivo. Ejim, Diagne y Krutwig tendrán trabajo ante la presencia física de Pustovyi y el dinamismo interior andorrano. James Batemon vuelve a aparecer como el gran termómetro ofensivo del equipo. Promedia 15,4 puntos y llega reforzado tras firmar la canasta más importante de la temporada ante el Gran Canaria.
La clasificación dice que el Hiopos Lleida es decimotercero con balance de 12-20. Pero las sensaciones del último mes cuentan otra historia. La de un equipo que ha aprendido a competir. La de una ciudad que ha recuperado el orgullo de sentirse ACB. Y la de un Barris Nord que ya no solo sueña con sobrevivir, sino con consolidarse entre los grandes. Este domingo no habrá urgencias. Pero sí una misión: despedirse de casa como merece una temporada construida desde el coraje.
Autor: José Manuel Gómez
Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida

