mayo 20, 2024

Tras la victoria en casa del HLA Alicante ante el Ourense en la jornada adelantada del pasado miércoles, el equipo alicantino viaja este próximo domingo 14 de abril a las 12:30 horas a tierras catalanas para enfrentarse al ICG Força Lleida, otro de sus rivales directos por determinar la posición final que tendrán ambos equipos a final de la temporada regular, que cada vez está más próximo.

Al Lucentum ya no le quedan partidos “fáciles” (si es que tiene algo de sentido este término en baloncesto) Todos los rivales que le esperan de aquí al final son equipos de zona play-off que están por delante suya. Como ya dijimos en el pasado, esto puede ser muy bueno (por el hecho de recortarles victorias directamente a los de arriba) o muy malo (por la dificultad que entraña y las grandes posibilidades de dejarles en la zona baja del play off) pero no pensamos dejar de luchar hasta el final por un hipotético Top 5 que nos otorgue el factor cancha, y la posibilidad de ver al menos un partido más a todos los abonados.

Una recta final complicada

La empresa es francamente difícil y, en ella, ahora nos cruzamos con un Lleida en un buen estado de forma que aún es candidato (aunque no de los favoritos) a todo, pero ellos saben que en su casa no pueden fallar. El Lucentum se sitúa en el octavo puesto de la clasificación, aunque muy cerca de los puestos que están inmediatamente por encima.

Aún así, si tiramos de experiencias pasadas, parece que el séptimo u octavo puesto empiezan a parecer algo más que probable: la dificultad de los partidos restantes y el basketaverage en contra auguran que una de estas podría ser la futurible posición final de los alicantinos, lo que nos llevaría con un enfrentamiento, sin el factor campo, contra el tercero o cuarto puesto, aún muy difícil de adivinar.

Lo que nos espera en Lleida

El Força Lleida es un equipo de buenos porcentajes de tiros y muy repartidos. Jaume Lobo tiene un 87% de acierto desde el tiro libre, el ala pívot Javi Vega posee un 44% de tiro de tres, y desde dentro de la zona Simeunovic y Kur Kuath se reparten un 62% y 61% de acierto, respectivamente. Todos ellos están entre los mejores porcentajes en sus respectivas categorías.

El “larguísimo” pívot Kur Kuath es, además, uno de los dominadores de los cielos de la LEB oro: medalla de plata en los rankings de tapones y de mates. También tiene una buena estadística reboteadora, por encima de los 5,50 rebotes por partido, aunque el líder del equipo en este ámbito es Cameron Krutwig, sexto máximo reboteador con 6,67 rpp de promedio. El pívot americano, ex del Betis, es el jugador más valorado del equipo (16 de valoración por partido de media).

Nos enfrentamos a dos ex lucentinos en plantilla, el polivalente Osvaldas Matulionis y el mítico Kenny Hasbrouck, que en la ida nos puso las cosas complicadas con su seguridad en el juego. Éste último está en el Top 10 de recuperadores de balones, empatados con dos jugadores del Lucentum, Davison y Gudmundsson (aunque por debajo de Adriá Rodríguez, no olvidemos que el Lucentum es uno de los equipos que más balones recupera de la liga) Hasbrouck también lidera los puntos de su equipo, superando los 12 de media por partido, sin embargo el Lleida tiene esta estadística bastante repartida entre sus jugadores, no es algo a tener demasiado en cuenta de cara a un solo jugador.

El Lleida es un rival con las estadísticas muy repartidas y muy bien posicionados en los rankings. De hecho, ahora mismo es el equipo con mejor racha positiva. Así pues, con este potente rival como plan de este fin de semana próximo, y con equipazos en el horizonte del calibre del Longevida Burgos o el Coruña, de la lista de los favoritísimos a ascender, la promesa de disfrutar del mejor baloncesto posible en la LEB Oro está más que garantizado. Con el Play off ya en el bolsillo, ahora a disfrutar y a por todas, sin complejos.

Imagen de redes sociales del HLA Alicante

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