mayo 29, 2024

Resumen Vol. II: Muriendo en la orilla

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Después de haber dado la sorpresa en la primera jornada de la temporada ganando en Badalona tocaba recibirles ahora en Miribilla. Desde el minuto 0 el Joventut fue superior a nosotros y gracias a que levantaron el pie del acelerador en el tramo final del partido este acabó con un marcador final de 51 – 70 en el que el único que hizo un partido decente fue Adam Smith con 15 puntos, 1 asistencia y 2 rebotes. Esta derrota venida por la falta de actitud marcaría la tendencia de esta segunda mitad de la temporada de la que me toca hablar ahora y colocaba al Bilbao Basket décimo primero con un récord de 8 victorias y 10 derrotas.

En el siguiente partido tocaba ir a Santiago y el partido se puede resumir con las mismas palabras que he usado en el párrafo anterior, falta de actitud, aunque en este caso el marcador acabara con un 77 – 64 el partido estuvo algo más disputado que en la jornada anterior. En la jornada 20 el equipo entrenado por Jaume Ponsarnau recibía a un Granada en descomposición por las lesiones, y la verdad, visto el partido, el cual acabó 90 – 73 con unos espectaculares Adam Smith (21p / 4a / 2r) y Álex Reyes (17p / 1a / 3r).

Parecía que esa mala racha venida por las sensaciones había acabado con esta última victoria pero en realidad seguíamos dentro del pozo, del cual no se salió prácticamente en toda la temporada. Los siguientes partidos se convirtieron en derrotas, el primero 94 – 71 frente a Gran Canaria y el segundo 86 – 65 en el WiZink frente al Real Madrid, las cuales nos dejaron en el puesto 11 con un récord de 9 victorias y 13 derrotas.

La mala racha se cortó en la jornada 23, la cual se jugó en Miribilla frente al Girona entrenado por Aíto García Reneses. El partido lo ganó el menos malo, porque ninguno de los dos equipos hizo un buen partido, y el resultado final fue de 84 – 77. Después de este triunfo con sabor agridulce llegó la derrota contra nuestros vecinos de Gasteiz (100 – 78) y las dos victorias seguidas frente a Zaragoza 81 – 68 y Barsa 82 – 80, este último con un señor partido táctico de Jaume Ponsarnau y con una canasta ganadora de Nico Radicevic que me va a costar mucho olvidarla. Gracias a esta pequeña racha estábamos décimo primeros pero todavía en la lucha por el playoff ya que el octavo, el Valencia entrenado por Álex Mumbrú, solo tenía una victoria más que nosotros.

El siguiente y posiblemente último patinazo de la temporada tuvo lugar en la jornada 27 en Fuenlabrada. El equipo rival llevaba tres victorias en toda la temporada así que, sin menospreciar al equipo madrileño, este partido era una victoria fácil pero por falta de intensidad se acabó perdiendo el partido 77 – 71, alejando a dos victorias el tan ansiado octavos puesto. De ahí seguirán dos derrotas seguidas contra el Valencia a domicilio (95 . 88) y contra el Tenerife en casa (60 – 83) para seguir décimo primeros pero a tres victorias del último billete de la postemporada.

El equipo entrenado por Jaume Ponsarnau retomó un pelín el vuelo en la jornada 30, ganando en Miribilla a Manresa 80 – 76. El equipo catalán venía como un transatlántico pero los 28 puntos, 4 asistencias y 4 rebotes de Adam Smith fueron capaces de pararles los pies. En la siguiente jornada volvimos al sendero de la derrota perdiendo en Sevilla contra un Betis que parecía que se alejaba del descenso, aunque al final, a causa de una última jornada caótica, acabó la temporada en plaza de descenso.

Aún haber tenido una segunda vuelta llena de derrotas los hombres de negro seguían aferrados a la lucha por la plaza europea y la victoria frente al Breogán en casa en la jornada 32 (83 – 66) hizo que el Bilbao Basket diera un fuerte golpe sobre la mesa en esa pelea en la cual teníamos como rivales a los dos equipos gallegos. En este partido tengo que mencionar a cuatro jugadores, los cuales anotaron entre los cuatro 59 de los 83 puntos del partido, esto son Adam Smith (20), Nikola Radicevic (15 con un 100% en T2), Álex Reyes (10 con un 100% en T2) y Michael Kyser (19). Gracias a esta victoria de puro carisma y garra ascendimos hasta la décima plaza con un récord de 14 victorias y 18 derrotas.

En la recta final de la temporada tiramos de la esencia vizcaína para hacer lo que la gente de aquí es experta en hacer, cagarla cuando estás luchando por cosas importantes. Las dos derrotas seguidas en las dos últimas jornadas frente al Murcia (67 – 55) y el Unicaja de Málaga (71 – 103) hicieron que tiráramos por la borda el trabajo realizado durante toda la temporada y que muriéramos en la orilla de la plaza europea aún siendo los únicos de los tres equipos que dependía de sí mismo para conseguir la décima plaza. A consecuencia de levantar el acelerador en la recta final acabamos la temporada con 14 victorias y 20 derrotas y en la posición número 12.

Por parte de la BCL no hay mucho que decir, nos tocó el equipo de la muerte compuesto por el Tenerife, el Murcia y el Darussafaka turco. De los seis partidos que se jugaron solo se ganó el jugado en Miribilla frente al equipo de Turquía 85 – 75 y así, quedando últimos de un grupo en el que pasar a la siguiente ronda se vendía muy caro, dijimos agur a la competición europea.

Por lo demás no tengo mucho más que decir, me ha costado muchísimo escribir este artículo por motivos personales y porque las oficinas del Bilbao Basket ardían. Muchos dirán que se ha cumplido el objetivo de no descender pero en mi opinión creo que el verdadero objetivo de esta plantilla era luchar por ser novenos y dar la campanada de entrar en la postemporada si el Valencia o algún equipo de esa horquilla de la tabla fallaba Así que termino la temporada con un sabor agridulce porque por un lado deportivamente no estoy muy satisfecho pero por lo personal creo que ha sido mi mejor temporada, aparte de entrar como redactor en Basket Pasion he conocido a mucha gente de diferentes aficiones cuando he viajado o han venido a Miribilla, gente con la que he acabado entablando amistad. Quiero acordarme especialmente de Diego y la gente de los Blues, los cuales cuando fuimos a Zaragoza y Fuenlabrada respectivamente nos acogieron como si fuéramos unos más de la ciudad, o de Nil y los Dimonis de Badalona, los cuales disfrutaron de Bilbao como si hubieran nacido en el centro de las Siete Calles. No tengo más que decir, perdón por la tardanza y espero que lo hayáis disfrutado leyendo como lo he disfrutado yo escribiéndolo. ¡Agur y ya sabéis, disfrutad de la vida y de los pequeños momentos!

(Imagen del AS)

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