Un ascenso de sobresaliente y una triste despedida.
Obradoiro puso fin a su Camino, conquistando el título con una gran segunda vuelta. Toca ahora poner las notas.
Estamos en días de celebración, descanso y reflexión; por las oficinas de Sar ha bajado ya el ritmo frenético de trabajo de las semanas previas al ascenso y ahora toca cerrar temporada, finiquitar balance, para algunos hacer las maletas y para otros seguir al pié del cañón.
Se viene en estos meses un gran trabajo para el equipo técnico, pues toca conformar una nueva plantillla que afronte con garantías la tremenda exigencia de la ACB, también para el club toca conseguir un presupuesto suficiente para acometer esos nuevos fichajes, un presupuesto que debería moverse en torno a los cinco millones de euros, y que necesita la ayuda de todos para llegar a buen puerto: empresas de la comarca, empresas foraneas, administraciones y masa social.
Y en cuanto a la masa social toca también hacer una buena campaña de captación de nuevos abonados para superar la cifra del año pasado (rondaba los 4500) y llenar Sar jornada a jornada, como se vió en casi toda la segunda vuelta de la competición y sobre todo el día del ascenso con un superlleno que rondó los 6200 aficionados, creo que record absoluto en el pabellón compostelano.
Fin de curso, tocan notas.
Al conseguirse el gran premio final, siempre tendemos a subir las notas de los jugadores, casi por inercia del éxito, pero intentaremos ser objetivos, haciendo un equilibrio entre rendimiento, expectativas, y peso en el grupo (aviso que soy exigente). No puntuaré a los lesionados Lundqvist o Huskic, ni a jugadores con pocos minutos como el bueno de Grela o el último fichaje Tra Holder, todos ellos merecen un 10 por su apoyo al equipo pese a sus circunstancias personales.
Equipo técnico (Epi y ayudantes): No podían llevarse otra nota que un 9.5 Hubo partidos en los que pudieron estar mas acertados en dirección, pero es justo reconocer que en los mommentos importantes el equipo dio la talla. Epi fue capaz de conformar un grupo de hombres y no de nombres, con roles definidos para todo el mundo y con variaciones sobre la marcha. Además el equipo en la segunda vuelta, sobre todo a partir del partido de Coruña en Sar, incrementó mucho su aportación defensiva y el rebote (gran lacra del equipo los primeros 10 partidos) se fue corrigiendo.
Leo Westermann: 8. Supo dirigir bien al equipo y en los últimos encuentros de liga además tuvo un gran acierto en el triple. Lider en asistencias, tuvo buenas conexiones con los pivots, sobre todo Dos Anjos. En su debe queda la pérdida tonta de balones y un enfrentamiento casi visceral con los árbitros.
Micah Speignt: 7. Tardó en entrar en el juego coral del equipo, y estaba ya cogiendo ritmo para llegar a una nota mayor, cuando le vino esa desafortunada lesión.
Sergi Quintela: 9. La expectativa del lucense fue creciendo con el tiempo. Del año pasado teníamos en mente su muy buena actitud en el campo, pero también sus lindezas en ataque (quinteladas con todo cariño) que le hacían perder aportación para el equipo. Este año, mucho más liberado de responsabilidad ofensiva, lo hacía más simple en ataque y lo daba todo en defensa. En partidos atrancados todos estabamos esperando la llegada de la segunda unidad, liderada por Sergi que siempre arreglaba el partido con una intensidad y ritmo que desarbolaba al contrario. Se quedará en ACB.
Alex Barcello: 7.5. Para un tirador como Barcello, no ha sido un año super. Estaba rodeado de grandes jugadores y no podía asumir un rol tan protagonista como el año pasado. Ha cumplido siempre, e incluso en partidos regulares acababa haciendo números. Ha tenido momentos de bloqueo en el tiro y ha sufrido un poco el sindrome del tirador, en el que se pasa por rachas en el que no se mete ni estando sólo. Pero siempre ha sumado e incluso ha mejorado en defensa, cosa que nunca fue su fuerte. Aún así fue el más valorado de la plantilla (501)y el mejor anotador (13), pero lejos de sus registros de otros años.
Yunio Barrueta: 7.5. Comenzó el curso algo atrancado, muy presionado en hacerlo bien y jugándose demasiados tiros que no tocaban. Incluso algún enfrentamiento con la grada hizo que la cosa no funcionara bien hasta Diciembre; pero a partir de ahí comenzó a seleccionar mejor sus lanzamientos, incluso con fintas (cosa que nunca hacía). Su ayuda en el rebote y su juego de espaldas a canasta ayudaron mucho a que su rendimiento no fuera sólo de tirador en la esquina. Epi tiene gran conexión con este jugador y podría estar el año que viene de nuevo en Sar.
Travis Munnings: 7. Formaba parte de la segunda unidad que apretaba al máximo al contrario hasta dejarlo extenuado. Su aportación fue netamente defensiva, aunque en ataque era capaz de anotar tanto de lejos (un triple suyo dejó sentenciado el partido en Coruña), como de rebotear y palmear con su impresionante salto a pies parados. Pese a su tardía llegada, y a que Epi en un principio no encontraba su hueco en el equipo, se adaptó rapidamente a las exigencias del equipo y supo entender su rol, y jugar con ello.
Diogo Brito: 8.5. El portugués venía con la vitola de lider con su gran temporada en el COB, y le costó adaptarse a sus nuevos roles. De hecho en la primera vuelta tuvo poco impacto en el equipo y disfrutaba de pocos minutos. Pero su segunda vuelta fue fantástica; formando parte de ese tridente secundario (Quintela/Munnings/Brito) de gran actividad defensiva, y aderezado por sus buenos números en ataque. Hubo partidos que casi los ganó el sólo con una gran actividad ofensiva, en los que se sentía líder y el equipo lo notaba. Otro que está en las quinielas para quedarse.
Alejandro Galán: 8. El español contaba en la grada con mucho hater, por su teorica candidez en momentos duros del partido. Pero al igual que Brito, de una primera vuelta normal, en la que rendía bien, pasó a hacer muy buenos partidos tanto en ataque como en defensa, su tiro exterior (su gran problema todo el año) fue mejorando, rondado un 33%, y ayudó mucho en partidos atascados. Algo irregular en su juego, cumplió con creces ante las expectativas creadas. Se habla que habiendo problemas de cupo, podría ser uno de los tapados para el año. Servir a las órdenes de Epi varias temporadas le da puntos para seguir.
Denzel Andersson: 7. El sueco es un soldado de infantería, vale para pelear en la trinchera aunque sea cuerpo a cuerpo. Formaba parte de esa unidad defensiva de la que hemos hablado. Parco en ataque, pese a su buenos movimientos, explotaba toda su actividad en defensa, con algún tapón entre los mejores de la liga. Excelente en actitud.
Felipe dos Anjos: 8. Felipe llegaba al equipo, con grandes expectativas, proveniente de ACB, quería relanzar su carrera siendo una de las torres de la liga. En ataque destacó con sus buenas conexiones con Westermann, aunque a veces se diluía algo en los partidos; y le costó mucho ser sólido en el rebote. Como el equipo fue adaptándose a su rol y terminó dominando la zona en muchos partidos. También es uno de los propuestos para continuar.
Dejan Kravic: 8. El bueno de Dejan nos sacó a todos de quicio con sus tiros libres (de mecánica imposible y de acierto discutible 45%), pero pese a su alergia al choque en la zona, fue capaz de adaptarse a otras formas de juego, con penetraciones de afuera adentro y centrándose mucho en el rebote defensivo. Su segunda vuelta fue mucho mejor que la primera y terminó haciendo buenos números, pese a que las impresiones desde la grada eran de que jugaba peor de lo que decían las plantillas.
Aitor Etxeguren: 7. Pocos minutos tuvo el vasco para demostrar su juego. Tuvo minutos residuales, en casi todos los partidos y en los que jugó algo más tuvo muy buena actitud defensiva sobre todo como buen reboteador, con cierta timidez para mirar el aro.
Ahora toca pasar página y mirar para el año que viene, pero eterna gratitud a este grupo que lo dio todo y nos devolvió a donde siempre tendríamos que estar.
Y una de Despedida.
Hoy este servidor, después de cuatro años maravillosos, dice adiós a esta casa de Basket Pasión. La vida ya no me deja tiempo para escribir, pero he sido testigo del crecimiento de este medio, desde aquellos días en que nuestro director Javier Romo y cuatro ilusionados empezamos con este proyecto. Hoy en día Basket Pasión se ha consolidado en muchos campos de ACB y FEB como un medio importante de difusión baloncestística en España.
Ahora toca que alguién en Santiago de Compostela coja mi relevo. La puerta está abierta.
Gracias a todos/as por acompañarme estos años. Nos veremos en el Camino……
Imágen: Obradoiro CAB
Redactor (The Last Dance): Toño Fernández.

