mayo 24, 2024

El CB Starlabas Morón vuelve tras el parón copero enfrentándose por cuarta vez esta temporada al Ciudad de Huelva.

Partido vital: esta expresión la hemos estado usando bastante últimamente para definir cada acceso a la pista del CB Morón e incluso ya puede resultar hasta manida y carente de sentido, pero en esta ocasión está justificada de sobra. La visita del CDH debería marcar un punto de inflexión en la temporada de los sevillanos, no sólo por la rivalidad deportiva entre ambos conjuntos o por el plus de moral que una hipotética victoria podría proporcionar, si no por el hecho fáctico y numérico que esa teórica victoria pondría al club aruncitano dos por encima de los onubenses, lo cual a estas alturas de temporada daría una dosis de tranquilidad brutal a la hora de estar entre los cuatro primeros. Los dos equipos se conocen perfectamente, conocen a la perfección las virtudes y defectos del contrario, eso hace que los pequeños detalles, la aportación de los secundarios y algún protagonista inesperado puedan ser los motivos que hagan que la balanza se incline hacia un lado u otro. Ya hemos contado en otros artículos cuáles son las claves de ambos y sus protagonistas, así que si me lo permiten, en este me centraré en aquello que está fuera del foco habitual pero que en mi opinión puede ser diferencial.

Ajustando la lupa

Cualquiera que haya visto medio partido tanto del CDH como del CB Morón se habrá dado cuenta de la importancia capital que tienen los Urdiain, Yo, Cárdenas por un lado y los Marin, Kouadio y Pavrette por el otro, no hace falta ser un sesudo analista, ni un experto para llegar a vislumbrar que estos jugadores son los que portan sobre sus hombros la mayor parte de la responsabilidad de tirar del carro ( en Morón habría que añadir a Jiménez), pero .. ¿ Sólo hay que mirar eso? Pues me atrevo a aseverar sin miedo a equivocarme que no. Evidentemente si alguno de los anteriormente nombrados se destapa con una actuación sobresaliente, pues ni modo, será decisivo.¿ Entonces dónde mirar? ¿En qué fijarse al margen de esas piezas? Os contesto ahora mismo.

Uno de estos puntos son los minutos que esté Álvaro Herrera en pista. El joven base de los onubenses es un perro de presa, un especialista defensivo capaz de amargarle la existencia a cualquiera que su entrenador decida poner sobre él,sin embargo, de media pista para delante Álvaro sufre bastante. La defensa presionante de los moronenses y los dos contra unos constantes en subida de balón pueden complicarle la existencia al base suplente del CDH, lo cual puede provocar un exceso de minutos de Fran Cárdenas que se va a ver sometido al mismo tratamiento defensivo con el consiguiente desgaste. De lo bien o mal que supere el reto Herrera va a depender que haya o no parciales abiertos  o que el encuentro siga parejo hasta al final.

Ese extraño elemento llamado Gómez

David Gómez, el ala pívot criado en la cantera del betis es uno de esos jugadores especiales que hay en la Leb Plata, capaz de postear y buscar los fade aways con facilidad, peligroso en los pick&pops y con una capacidad para el tiro exterior tremenda puede ser uno de los grandes quebraderos de cabeza para la defensa de ayuda del Morón. Habrá que estar muy atentos y llegar a las esquinas, lugar favorito de David para castigar a los rivales. A parte de todas estas virtudes ofensivas Goméz tiene muy buena lectura defensiva en los cambios sobre todo en situaciones de flash o next y una notable capacidad de cerrar el rebote de los exteriores ayudando así a la salida en transición de su equipo. El principal debe del campeón del mundo sub 19 es que le cuesta trabajo defender a jugadores con más peso y potencia, una desventaja que contra los aleros sevillanos podría verse acrecentada y traería aparejada un más que plausible temprana visita al banco por faltas.

Txemari y sus trucos.

La veteranía y la experiencia son un grado, si además ese grado viene acompañado de una personalidad tan peculiar como la de Txemari puede convertirse en un arma tremenda. Morales tiene claro su rol: pocos minutos, mucha pelea, sacar de quicio al equipo contrario y protestar cuando ha de hacerlo convirtiendo la protesta en un arte. Si el veterano jugador consigue meterse en la cabeza de los jóvenes pívots de la segunda unidad aruncitana su equipo a buen seguro sacará ventaja de esa circunstancia, pero las armas de Txemari dependen también de un condicionante externo para funcionar y es de la permisividad arbitral y ahí es donde entra en juego el as en la manga de los locales: “el efecto Alameda” , los aficionados del CB Morón son expertos en desquiciar a cualquiera y son capaces de dotar de una extraordinaria resiliencia a los suyos volviendolos a meter en partido a la velocidad de la luz.

Segundo contra cuarto, Pabellón Alameda, rivalidad andaluza, mucho en juego ..¿Alguien da más? Permítanme dudarlo, este sábado a las 18h como siempre por canal feb podrán disfrutar del partidazo de la jornada ¿ Se lo van a perder? Porque yo no. Esta jornada más que nunca ¡ Vamos mi Morón!

Fotografía X Cuidad de Huelva

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *