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FEB

Llegado el final de temporada es el momento de hacer balance; si de poner notas se trata, el curso baloncestístico 25/26 lo podríamos calificar de notable para IDK Euskotren. Como tantos, el equipo comenzó con ganas, después dormitó un tanto, pero no tuvo problemas para cumplir y “pasar de curso”.

Aprobado general

La idea de ser profesor se me quitó precisamente haciendo el curso para poder ser profesor y la época de hacer rankings también quedó atrás. Ya no pongo notas, ya no califico algo de mejor o peor, entendí que todo es siempre subjetivo y que más que anteponer unas jugadoras a otras se debería hablar de jugadoras que te gustan más o que encajan mejor con la versión de basket que te gusta. Pero ya que se me pide poner unas calificaciones, ejerceré de profe condescendiente y tendré mano ancha con las exigencias pedidas.

Si es cuestión de poner una nota entre el cero y el diez a la temporada de IDK Euskotren, ésta podría ser un 7. Creo que para lo que hay que exigir a este club, se ha cumplido con creces. Con ese inicio de matrícula de honor, la temporada podría haber sido de sobresaliente con una hipotética clasificación para el playoff. Cierto es que después el equipo se acomodó -¿y quién en su etapa de alumno no pasó una época similar?- y merecería un toque de atención puntual pero al final cumplió de sobra, logrando los objetivos por méritos propios. Los malos exámenes intermedios -léase partidos contra Estudiantes, Jairis o Araski- y algunas ausencias no justificadas como los finales ante Estepona y Gernika, deben contar en el balance global, pero no empañan el resultado final.

Posición por posición, la mayor parte de las integrantes del plantel han estado -en mi opinión personal- cerca de la nota general del equipo. Tanto Itzi como Lara en el base han cumplido con lo que se esperaba de ellas. Ambas son intensas en defensa, en el caso de la donostiarra además es más versátil, pidiéndosele que defienda a jugadoras más fuertes en otras posiciones. Sin ser su punto fuerte, en ataque las dos han tenido sus partidos: Lara con esas penetraciones tan marca de la casa y de Itzi me viene a la cabeza un triple contra Ensino en el Gasca para amarrar un partido que amenazaba con escaparse. Así que para las dos, un siete.

Todo profesor tiene su alumno preferido y a pesar de lo que suelen pensar los alumnos, no es por capricho, sino porque cree identificar algo diferente. En mi caso -no es nada nuevo- ese ojito derecho puede ser Rosó Buch. Así que tirando de subjetividad y recordando su liderazgo en el inicio de temporada, otro siete con flechita para arriba para Ru. Y con Paige Robinson, tengo que ser objetivo; si no ha sido la mejor jugadora de la temporada de Ibaeta, ha sido impactante para todos los que vamos al Gasca. Una anotadora compulsiva, que ayuda en el rebote. Quizás ha fallado en dos momentos puntuales -contra Gernika cuando tenía la responsabilidad de anotar el tiro decisivo y, cuesta decirlo siendo MVP de la jornada aquella, pero cuando ella desapareció, IDK Euskotren perdió contra Cadí en casa- pero en mi opinión es merecedora del sobresaliente: si tenemos que dar una nota, un 9 para Paige.

Con Zeta tengo que ser tan generoso como lo es ella con el equipo. Nos falta encontrar su versión más anotadora, pero creo que es cuestión de paciencia, que finalmente un día los tiros que le bailan en el aro acabarán cayendo dentro. Un 7.5 para María.

Remenárová es esa alumna que por causa obligada no puede ir a clase durante un tiempo. Su lesión le apartó de las canchas cuando mejor estaba el equipo y se puede establecer una relación directa con el bajón sufrido en el tramo intermedio de la temporada. Cuando volvió, fue la jugadora que se esperaba y cumplió como para calificar de buena su temporada. Un 6.5 para Reme. Además, es la que mejores bizcochos lleva a las reuniones de compañeras.

Si a Irene Murua no le pongo un siete estaría siendo injusto con ella. En este caso no es manga ancha, es algo que se ha ganado partido a partido. Desde aquel comienzo de temporada en el que los minutos que jugaba parecían una concesión de cara a la grada, al final de temporada en el que se convirtió en protagonista -eminentemente defensiva, pero con versatilidad en ataque- su progresión es la que desea cualquier profesor. Seguro que Azu está de acuerdo conmigo. Por contra, con Hannah Jump tengo que ser un poco magnánimo para concederle el aprobado. Quizás mi memoria flojee, pero no le recuerdo protagonismo siquiera en el comienzo y su rol en la plantilla fue secundario mientras estuvo; casi me atrevo a decir que las molestias que le llevaron a abandonar el club en el último tercio de competición le ahorraron muchos minutos de banquillo. Un cinco pelado para ella.

Junto a Robinson creo que la jugadora más trascendental del plantel ha sido Khadija Faye; pero a diferencia de Paige, le bajo la nota a un 8.5. Le falta el talento de Mariam Coulibaly, el físico de Dulcy Falkam, por nombrar algunas de las pívots más determinantes que han pasado por Donosti en las últimas temporadas, pero tiene capacidad de sobra para ser una cinco de largo recorrido en Liga Femenina. Le achacaría cierta fragilidad física -aunque pueda parecer contradictorio con el corpachón que tiene-, sus problemas recurrentes con las faltas, los pasos que hace sí o sí en cada primera acción de partido. Tiene cara de buena niña, seguro que lo es, y un puntito más de mala leche sobre la pista la hará aún mejor jugadora.

A Yvonne Ejim le voy a poner un 6.5; quizás es la inexperiencia en Europa o la juventud, pero viendo la irregularidad mostrada, uno no puede por menos que pedir su mejor versión cada semana. Creo -y esto lo digo en serio- que es lo que diferencia a las buenas jugadoras de las grandes jugadoras, y la canadiense, de momento, se queda un paso por detrás.

Necesitan mejorar

Seguramente no sea casualidad que las jugadoras que menor rendimiento han ofrecido hayan sido las temporeras. Helmi Tulonen llegó para reemplazar a la lesionada Remenárová y sinceramente creo que nunca supo si venía a jugar de cuatro o de cinco. Ni ofrecía el descanso merecido a Faye ni tenía el repertorio de Reme. Cuatro partidos disputados, cinco minutos escasos sobre la cancha y unas medias que no llegan ni a un punto y un rebote por partido. Su saldo promedio en Ibaeta fue negativo, yo la voy a dejar sin calificar.

Kristina Vitola fue un fichaje llamativo, una jugadora con experiencia, con pasado en alguno de los mejores conjuntos de Europa; los aficionados la recordábamos de su último paso por Valencia, donde tuvo un papel bastante mejor que el mostrado en San Sebastián. Su arranque fue bueno, mostrando capacidad para jugar lejos del aro, ofreciendo un perfil distinto a Faye, pero poco a poco su rendimiento fue cayendo. Tal vez quería dar de más, pero tengo la sensación de que se jugaba balones que no eran para ella; si al menos hubiera estado acertada…, pero un 19% en triples está muy lejos de lo esperado. Así pues, un 4 para Vitola.

Autor: Alex Andreu

Foto de: FEB

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